
Esta nueva versión de Raíces, más liviana y simple, permitió generar un contacto notable con el público, que ha pesar de estar en la gran ciudad de Buenos Aires por el contexto del Tercer Foro Humanista Latinoamericano, era muy diverso, puesto que provenían de diferentes rincones del continente.
No alcancé a terminar cuando la emoción de todos, incluyéndome, estalló en cálidas lágrimas de unión y compromiso con el lema de recuperar los sueños de la tierra.
El lugar era mágico, un espacio en un patio interior dentro de la gran Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires. Detrás, un lienzo que invocaba "Amanece Latinoamérica" y todo muy suave entre los espectadores , los cantos, textos y bailes de Raíces.
Agradezco a todos los que se quedaron atrapados en la historia, a la mesa de arte que me impulsó a realizarlo, a mi corazoncito Rodrigo Valenzuela, al co director Raúl González; a Jose, Dami, Ángel y Cé de Buenos Aires; a Caro, Jaime, Raúl P. y David de Chile; el regalo de Carlos de Arica y David el ecuatoriano y todos los abrazos y palabras de la gente que vivió esta nueva experiencia el sábado 8 de noviembre de 2008.